¿No extrañas mis labios contra los tuyos jugando?
¿No echas de menos mis dedos peleándose con tu piel?
¿No te faltan mis ojos acariciando tus mejillas?
Yo día a día beso mi almohada pensado Que eres tú
Acaricio las sábanas
Araño los cojines
y lloro... lloro mucho
¿No extrañas mis gritos de alegría?
¿No echas de menos mis arrumacos cariñosos?
¿No te faltan mis saltitos sin razón?
Yo día a día intento escuchar tus susurros en el aire
busco tus brazos por la casa
y río a gritos, sin ganas, buscando tu risa
y no está... nunca está... y lloro
lloro mucho....siempre... y mucho
viernes, 3 de julio de 2009
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3 comentarios:
Hermoso. Triste, pero hermoso.
Hace mucho tengo tu Blog en marcadores, pero recién me animo a comentar. Me encantan tus palabras, en serio.
arcoirisestrambotico@hotmail.com No soy de conectarme mucho, pero los mails son siempre bien recibidos y contestados!
Uno termina extrañando hasta lo que le molestaba en la punta de la nariz. Esa paradoja, relatividad del tiempo de los sentimientos.
Saluditos.
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