martes, 10 de marzo de 2009

Poemas de vida

 

A miña vida é un libro,

 un poemario que se escribe

 pouquiño a pouco.

 

A miña vida son milleiros de poemas,

 poemas escritos pola noite,

 á luz das estrelas,

escoitados pola lúa.

 

A miña vida non é máis que palabras,

que expresan moito, que expresan pouco,

verbas que elixe o meu danado corazón.

 

Son un libro,

un libro con candado,

un diario,

que non se pode abrir.

 

Estou pechada, para  todos…

a lúa, a única,

a única que ten chave.

 

Os demais... nada

os demais só vedes as portadas,

a careta que enmascara

toda a verdade.

 

Son un libro, de poemas.

Poemas triste, poemas doces,

poemas que merecen ser queimados.

 

Son un libro

que non quere ser libro...

que se esconde,

que esconde a dor

tras portadas de cores.

 

Son un conxunto de poemas,

que merece estar morto…

Un libro para queimar.

martes, 3 de marzo de 2009

POEMA XX

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos."

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

       Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

       En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

       Ella me quiso, a veces yo también la quería.
¡Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos!

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

       Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

¡Qué importa que mi amor no pudiera guardarla!
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Yo no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise..
Mi voz buscaba al viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

        Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

Pablo Neruda



porQue Mara no es Mara sin Pablo...

porQue todavía me emociono como la primera vez que lo leí, hace siglos y siglos... cuando aun era niña, y no conocía el olvido ni el dolor...