miércoles, 24 de octubre de 2007

La melancólica muerte del chico ostra



Se acercó muy de puntitas,
muy a oscuras y en celada,
porque no notara nada
quien le daba tantas cuitas.
Y en voz muy baja le dijo:
“Carlo queridísimo, hijo:
no quisiera interferir
ni causarte desconsuelo.
Pero ¿has pensado en el cielo,
o te has querido morir?”



Recuerdos de un andén de tren... un libro... una rosa... personas sentadas en el suelo... y un adiós...*



http://www.herreros.com.ar/melanco/chicoostra.htm [Aquí entero... vale la pena...]


2 comentarios:

Suko. dijo...

Recuerdos de algo que VIVIMOS.
y aún lo sentimos.

Anónimo dijo...

Me suena...


Creo que estaba allí
Y allí sigo, en un viaje etérico